Inicio blog Un viaje a Piura

Un viaje a Piura

Un Viaje hasta Piura

Cuando nos plantearon la idea de venir a Perú, no me llamaba  la atención el lugar, quizás porque no sabía mucho sobre él. Pero estando aquí me di cuenta de una cosa y es que cada lugar tiene su encanto su gente, su comida, sus paisajes…un encanto que te envuelve desde el instante en que vienes a Perú. Lo que más me gusto al principio es la cálida bienvenida de las personas que sin conocerte te tratan como uno más.

En el proyecto de cannat hay mucha gente, esa gente desde el primer momento  te ayudan, te preguntan y se interesan por quien eres. Y en todo momento te sientes respaldado.

Lo que me maravilla de estas personas es que con algo pequeño hacen algo grande y a pesar de las adversidades que van surgiendo continúan.

Lo que me llama la atención es que las personas que viven en pobreza extrema, viven el día a día sin saber que van a tener para comer mañana o si van a tener para alimentar a sus hijos. No es como nosotros que pensamos en cuanto vamos a cobrar a final de mes.

Esta semana se ha dedicado a vacaciones divertidas, coincide  con sus fiestas patrias que es una celebración muy importante para ellos, se trata de que un grupo de personas que vienen de España hagan juegos a lo largo de esta semana. Los niños viene y están desde las 12 hasta las cinco y nos pasamos el día haciendo juegos y comemos aquí. Esto se hace cada año. La temática de este año es “Una escuela de magos”. El primer día los niños se dividieron en grupos elegidos al azar  pero muy heterogéneos. Esto se hace para fomentar que los niños  que no se conocen se conozcan. Tras haberse dividido en grupo se hizo una bandera. Por la tarde se hizo el juego de la bandera. Y para finalizar merienda y recuento de puntos. El segundo día  se hizo una yincana  por grupos y por la tarde se hicieron varitas mágicas con un lápiz y le ponían cinta alrededor y purpurina. El tercer día por la mañana hubo juegos variados y por la tarde estuvieron haciendo un atrapa  sueños con lana y tres palos de polo y la estuvieron decorando con colores.

Todos estos días he estado con los niños. Al principio eran desconfiados pero con el tiempo y tratándoles con cariño, preocupándote de ellos me doy cuenta que se van abriendo te cuentan cosas de ellos y te tratan con mucho cariño. Lo que más me sorprende es que a pesar de las adversidades consiguen ser niños en un lugar que les imponen ser adultos   por la situación en la que se encuentran. Son niños llenos de sueños por cumplir que aún no han perdido la inocencia y con una fuerza interior admirable. Y sobre todo con una felicidad  que te contagia y te hace ver la vida de diferente manera.

No es lo que yo les aporto sino lo que ellos me aportan a mi. Yo no les puedo aportar ni la mitad de lo que ellos me aportan. Y cada día me hacen aprender cosas nuevas. Y darme cuenta de la realidad en la que vivo.

Clara. Piura-Perú. 2017

1 comentario, RSS

Tu dirección de email no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

*