“He estado trabajando en los Talleres de Nazaret durante los últimos 16 años. Esta iniciativa nos ayudará a ahorrar tiempo y esfuerzo, ya que actualmente utilizamos máquinas de bordar de segunda mano. Con las nuevas máquinas, el trabajo será más rápido y podremos producir artículos de mejor calidad. Además, esta mejora contribuirá a seguir desarrollando y perfeccionando nuestras habilidades en costura y bordado.”
Maricor Timón, jefa del departamento de costura y de uniformes
Acerca de este Proyecto
- Dónde: Silay City, Negros Occidental, Filipinas.
- Con quién: 43 personas, 40 mujeres y 3 hombres
- Cuándo: Desde 2026
- Junto a quién: Siervas de San José – Filipinas
- Financiado por: Taller de Solidaridad
Descripción del Proyecto
Un taller con futuro que necesita mejores herramientas

El Taller de Nazaret lleva más de 20 años funcionando en Silay City, una zona donde muchas familias viven con grandes dificultades económicas y donde el acceso al empleo, especialmente para las mujeres, es limitado.
Con el paso del tiempo, el taller se ha convertido en mucho más que un lugar de trabajo: es un espacio donde aprender, compartir y crecer juntas. Allí se confeccionan y bordan vestimentas litúrgicas —como casullas, estolas y albas— que hoy tienen una gran demanda por parte de iglesias y parroquias de la región de Bisayas.
Sin embargo, el taller trabaja todavía con maquinaria antigua, que se avería con frecuencia y hace que el trabajo sea más lento y exigente. Esto no solo dificulta cumplir los plazos, sino que también limita el crecimiento del taller y el esfuerzo diario de las trabajadoras.
Un nuevo impulso para las mujeres del Taller de Nazaret

Detrás de cada prenda hay un grupo de mujeres con una enorme experiencia, dedicación y talento en la costura y el bordado. Muchas de ellas son el principal apoyo económico de sus familias y han construido sus habilidades a lo largo de los años, con esfuerzo y constancia.
Pero más allá de su trabajo, ellas son el corazón del taller. El Taller de Nazaret es también un lugar de acompañamiento, confianza y oportunidades, donde cada una puede seguir aprendiendo y desarrollándose en un entorno estable y digno.
Nuevas máquinas para abrir nuevas oportunidades

Este proyecto quiere dar un paso muy concreto: mejorar las herramientas con las que trabajan cada día. Para ello, se dotará al taller de tres máquinas de bordar nuevas, dos máquinas de coser rectas, una máquina en zigzag para los acabados de las prendas litúrgicas y una fotocopiadora-ampliadora para reproducir patrones de diseño.
Con estas mejoras, el trabajo será más ágil, más preciso y menos pesado físicamente. Esto permitirá aumentar la producción, mejorar la calidad de los productos y abrir la puerta a nuevos encargos.
Además, algunas trabajadoras tendrán la oportunidad de viajar a otros talleres de la red en Manila y Cebu City, donde podrán aprender nuevas técnicas y compartir después ese conocimiento con el resto del equipo.
El objetivo final es claro: fortalecer un taller que sea sostenible en el tiempo, que genere empleo estable y que siga siendo un referente de calidad para las comunidades a las que sirve. Un taller que no solo produce prendas, sino que también impulsa vidas y oportunidades.
