Más de una de cada diez personas que viven en zonas rurales de la RD del Congo sufren de hambre aguda. Esta falta de acceso a una alimentación adecuada, el bajo nivel de ingresos de la población, la dificultad de acceso a una educación gratuita y de calidad, una vulneración constante de los derechos de la población y en especial de los derechos de las mujeres, potenciado por los constantes conflictos armados que se viven en la República Democrática del Congo desde finales del siglo pasado, recoge la realidad a la que se enfrentan gran parte de sus más de 80 millones de habitantes. El país más rico del mundo en cuanto a recursos naturales está entre los diez países con mayor tasa de pobreza, por encima del ochenta por cien y con una esperanza de vida de cincuenta y ocho años. Kabondo-Dianda, es un área rural con altos índices de pobreza e inseguridad alimentaria, donde el 44% de los hogares realizan una única comida al día y el 51% logran realizar dos comidas diarias.