Acerca de este Proyecto
- Dónde: Santa Clara, Villa Clara, Cuba
- Con quién: 6 mujeres y sus familias
- Cuándo: 2019 y 2026
- Junto a quién: Congregación Siervas de San José
- Financiador: Taller de Solidaridad
“Nuestro Taller es un lugar muy especial donde estamos creciendo mucho, nos sentimos muy bien y contribuimos a la espiritualidad de las personas, además nos permite un salario humilde, pero seguro”
43 años trabajadora del Taller
Descripción del proyecto
La realidad de Santa Clara
Santa Clara es una pequeña ciudad situada en el centro de la isla que comparte muchas de las dificultades presentes en las grandes urbes del país. Los servicios de educación y sanidad están disponibles para la población, aunque con recursos limitados.
El proyecto trabaja con personas que viven en situaciones de pobreza, ya que, aunque tengan empleo, los salarios no alcanzan para cubrir las necesidades básicas de las familias.
En este contexto, las mujeres asumen una gran parte de la responsabilidad económica y del cuidado del hogar. Esta situación se ve agravada por el elevado índice de abandono familiar por parte de los hombres y por la presencia de altos niveles de violencia en la zona. Muchas mujeres no solo sostienen a sus hijas e hijos, sino también a otros miembros de la familia extensa, como padres, madres, tíos y tías.
En definitiva, sobre ellas recae el peso del sustento y del cuidado familiar, en un contexto en el que los ingresos no permiten alcanzar una verdadera autonomía económica.
Mujeres trabajadoras
En los talleres participan principalmente mujeres en situación de vulnerabilidad, con una gran carga de responsabilidad familiar, en su mayoría sin estudios profesionales y en situación de pobreza. Mujeres como Marisol, que gracias a su ingreso en los Talleres Productivos Madre Bonifacia ha aprendido un oficio y obtiene un salario justo por su trabajo, lo que le permite cubrir las necesidades de sus hijos e hijas y le proporciona independencia económica. Marisol, junto con otras mujeres, ha creado un espacio de trabajo seguro y de cuidado en el que pueden compartir sus experiencias personales.
Iniciativa y mentalidad emprendedora de las participantes
Las mujeres que participan en el taller están muy implicadas y comprometidas con que el proyecto siga adelante y sea sostenible en el tiempo. Son conscientes de la importancia de vender más y diversificar sus productos, por lo que ponen en marcha distintas iniciativas de forma activa.
Entre otras cosas, buscan nuevos productos asequibles —como velas, miel, jabones, material escolar, calzado o bolsas de tela— y los transforman añadiéndoles mensajes o imágenes religiosas, dándoles así un valor añadido. También organizan pequeñas acciones de venta en torno a las principales celebraciones litúrgicas del año, aprovechando esos momentos para dar a conocer el taller y llegar a más personas.
Todo esto refleja su iniciativa, su creatividad y su implicación real en el proyecto, que sienten como propio, así como una clara mentalidad emprendedora. Este trabajo se acompaña además de un apoyo en la gestión económica por parte de las Siervas de San José y del propio equipo del taller.
