Encuentros conscientes de mujeres comprometidas

Espacios de comunicación, de reflexión e intercambio

Al verse se reconocen unas a otras, como un espejo que devuelve la imagen de una igual. No existe el allí o el aquí, solamente el ahora compartido por unas mujeres que sienten las mismas inquietudes, motivaciones e intereses. Las diferencias, los contextos, las distancias se difuminan cuando ven que no están solas, que su trabajo, su pasión, sus obstáculos no difieren tanto de la emprendedora que tienen al lado.

Solo necesitan encontrar esos espacios de comunicación, de reflexión e intercambio, y eso es lo que hemos querido brindar con nuestros Encuentros conscientes a estas emprendedoras. Lugares seguros en los que reconocerse, fortalecerse a ellas mismas y a sus emprendimientos, y empezar a crear una red de apoyo que les permita crecer como personas y como emprendedoras.

Charlas y visitas a emprendimientos

Talleres, charlas y visitas a diferentes emprendimientos han formado parte de estos primeros Encuentros conscientes que hemos organizado en Galicia a lo largo de los meses de abril y mayo, gracias al apoyo de la Xunta de Galicia. Una iniciativa que se enmarca en nuestra campaña Enredadas en el cambio, que nace con el objetivo de visibilizar y analizar las diferentes problemáticas sobre igualdad de género, el acceso al emprendimiento y a un trabajo y medios de vida dignos que tienen las mujeres en todo el mundo.

Todas y cada una de estas actividades han estado marcadas por la complicidad, por la misma pasión por el trabajo, por la promoción del rural, por preservar el entorno, la cultura y la tradición, por mantener el oficio con dignidad para las futuras generaciones, y por unas historias de vida de esas que dejan huella.

Historias como la de María Elena Condori, productora peruana de cuyes, que forma parte de un proyecto de soberanía alimentaria, financiado por la Generalitat Valenciana, en el que TDS trabaja junto a la Asociación Jesús Obrero CCAIJO. Un día le dijeron que no podría, que ella no sería capaz de hacerlo, y ahora su negocio no solo es el sustento de su familia, sino de otras dos personas a las que tiene contratadas y se ha convertido en referente en su comunidad:

Hemos venido de Perú para comentar nuestra experiencia y nos da mucha satisfacción que sirva de inspiración para muchas emprendedoras en España. Nos vamos muy agradecidas por todo su acogimiento, su cariño y con más fuerza para seguir trabajando en nuestro querido Perú. Y agradecemos a todos los que han hecho posible estos espacios de aprendizaje”.

Espacios en los que se ha hablado de modelos de negocio, de cómo los emprendimientos dirigidos por mujeres generan un impacto positivo en el entorno contribuyendo a la consecución de los ODS, de liderazgo femenino, de convertirse en referentes.

“Entre todas han buscado soluciones para hacer sus emprendimientos más socialmente responsables”, “¿Sabes cómo los Objetivos de Desarrollo Sostenible pueden impactar en tu negocio?”

destaca Susana Pérez Crespo, ponente del taller 

Pero también han sido lugares para reflexionar sobre trabas, obstáculos…

“Han sido unos encuentros entre emprendedoras, pero también unos encuentros con una misma, donde han podido explorar sus miedos, sus inquietudes, sus inseguridades, y abrazarlas para luego poder sacar a la luz esa fuerza que hay en cada una de las mujeres y ponerla al servicio de las demás a través de su emprendimiento. Se ha generado un espacio de escucha y de empoderamiento que tendrá mucha más trascendencia de la que creen”,

como señala Isabel Machado, ponente del taller “Síndrome de la impostora. Dale la vuelta a la tortilla”.

Mujeres que inspiran

Cada emprendedora ha reconocido su propia historia en la de la mujer que tenía delante, como le ha ocurrido a María Elena al visitar a Isabelle Gómez, CEO de Traloagro, empresa dedicada a la cría y comercialización de carne ecológica de vacuno y pollos. O cuando se ha acercado, junto a la técnica de CCAIJO Mercedes Cueva, hasta el restaurante A Tafona, donde les esperaba la chef Lucía Freitas con la horticultora Pilar Álvarez y la dueña de la quesería Airas Moriz, Ana Vázquez, dos de las productoras de su proyecto Amas da Terra.  “La única manera de que nos hagamos más fuertes es uniéndonos y aportando y apoyando y tejiendo redes que nos hagan crecer a todas”, destaca Lucía.

Crecer compartiendo, haciéndose cómplice de las realidades diversas de otras emprendedoras.

“A pesar de las circunstancias diferentes de las mujeres en cualquier parte del mundo, las inquietudes, las limitaciones y los miedos son muy parecidos y creo que las mujeres son el futuro, el futuro es femenino, la visión femenina es diferente, no mejor, pero diferente, y eso es fundamental”,

destaca Paula López, una de las emprendedoras que asistió a los talleres.

Estos Encuentros conscientes han sido los primeros de otros muchos que queremos llevar a cabo en el marco de nuestra inciativa Enredadas en el Cambio por distintos puntos de la geografía española para seguir enredando a emprendedoras, para contribuir a fortalecerse como mujeres y como empresarias, para poner en valor su trabajo, para tejer esa red de mujeres potentes y luchadoras, y para que empiecen a tomar “ consciencia de que ellas mismas son referentes para otras muchas mujeres”, como destaca nuestra compañera Ana Silva, encargada de la coordinación de estos encuentros en Galicia.