Voluntariado en Bolivia. La confianza en sí mismas les hace caminar cada día más erguidas

Llegamos a Bolivia muy ilusionadas, pero como es natural, la primera semana es siempre de adaptación, en este caso doble a la altura y al cambio horario, pero las hermanas nos ayudaron a superarlo.

Una vez adaptadas visitamos las iniciativas que se desarrollan en los barrios de Monte Olivos y de Alto Litoral. Aunque esta semana ha sido un poco especial, por el de vacaciones escolares, la actividad ha seguido en los dos centros. En Monte Olivos tuve la oportunidad de participar en una clase de costura y en Alto Litoral en una de gastronomía. Lo que más me llamó la atención es que las mujeres siempre tienen una sonrisa, se nota que están a gusto y que tienen ganas de aprender. En la clase de gastronomía pudimos saborear el plato que habían elaborado, la costumbre es que al finalizar esta todo lo que se ha preparado se comparta entre las mujeres y los niños y niñas que están en las actividades.

El sábado de la mano de la Fundación Nuqanchik visitamos algunos huertos familiares y asistimos a una clase de preparación de abono ecológico y como no, al final nos ofrecieron una comida que habían preparado.

El equipo de profesores y colaboradores es estupendo y las mujeres que participan en el proyecto son sumamente agradecidas e intentan siempre devolver de alguna forma todo lo que se les ofrece.

Nos comentaba la hermana Aquela, que a medida que va pasando el tiempo se puede ver como las mujeres incluso caminan más erguidas, fruto sin duda, de la confianza en sí mismas que van adquiriendo a medida que avanza el curso.

El lunes visitamos a familias en CAMI y nos acercamos al proyecto de PIÑAMI, con la hermana Ma Luisa y Amelia. Ese día pudimos ver la situación tan extrema a la que se enfrentan dos familias, que carecen de recursos y que están siendo apoyadas y acompañadas por las hermanas. La situación de muchas familias de estas comunidades es muy compleja y en algunos casos esta escasez de recursos viene acompañada por otros problemas como son el desempleo o el alcoholismo.

Cuando llegamos al centro de actividades nos tenían preparada una exposición de gastronomía espectacular. Charlaron con nosotras y todas las palabras que nos dirigieron eran de agradecimiento, tanto que llegas a sentirte abrumada con tantas muestras de cariño.
Las mujeres que participan en cada uno de los proyectos son dignas de admiración; a pesar de su situaciones personales y económicas, que en muchos casos son realmente complicadas, sacan fuerzas para aprender e intentar labrarse un futuro mejor.

No queda mucho tiempo para mí vuelta, pero estoy segura de que estos últimos días serán muy intensos y mi intención es seguir compartiéndolos.

Isabel Ridao. Julio 2023 – Cochabamba Bolivia

2 comentarios en “Voluntariado en Bolivia. La confianza en sí mismas les hace caminar cada día más erguidas”

  1. Gracias, Isabel, por compartir tu experiencia de voluntariado en Uspha Uspha-Cochabamba. Me encanta la sensibilidad y mirada en profundidad con que has capatado la dignidad de estas mujeres participantes de los proyectos. Tenemos mucho que aprender de su tesón por defender la vida, como dices “sacan fuerzas para aprender e intentar labrarse un futuro mejor”.

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